BIENVENIDOS,PASAD Y PONEOS COMODOS!!!

Un libro es un compañero, un antídoto contra el tedio y la soledad, una puerta abierta a nuevos universos, aventuras e historias de todo tipo. Este es un club para los que amamos leer, en él podremos recomendar lecturas y tambien criticarlas.

Si eres escritor ¿qué mejor sitio que un club lleno de ávidos lectores para presentar tus libros? Si estás escribiendo y tienes dudas, nosotros podemos darte nuestra opinión. Sobre todo podemos pasar un buen rato charlando entre amigos.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Ganador Concurso Microrrelatos 2014



Maquillaje

Se sentó frente al espejo, agotada, pasando sus manos heladas sobre un rostro que ardía en llanto.  
Sus ojos se veían enrojecidos y pequeños, surcados de hondas marcas violáceas que proclamaban a gritos su noche insomne.

Suspiró e intento lanzar una suerte de sonrisa torcida a su imagen reflejada que, sin embargo, se transformó en una mueca amarga.

Tenía un gran trabajo por delante para transformar aquel desastre en el rostro feliz y lleno de energía que tanto elogiaban sus compañeros de trabajo y que, le constaba, envidiaba alguna compañera.

Cuando llegó al trabajo, impecable en su vestir, con su rostro luminoso y jovial, dejando una estela de caro perfume a su paso, le comunicaron la muerte de Andrés y sus circunstancias. Con serenidad, preguntó cuándo sería el entierro y quiénes asistirían.

Ya en el cementerio, presentó sus condolencias a la viuda oficial.

Ella era la viuda secreta.


Marta Donaire



Ganadora del segundo Concurso de Microrrelatos del grupo en facebook

Alicia G. García

Santi 
Iglesias de Paul

Mar Lamas

Mar 
Fernández Rozada
Blogger Tricks

sábado, 15 de noviembre de 2014

II Concurso Microrrelatos 2014 (3)

"Piruletas" de Isabel María Andrades Pelayo

Era miércoles, y como casi todos los miércoles la esperaba a las 18:00, puntual, en su estudio.

- ¡Quedará un trabajo estupendo! - le decía a su madre, que con un beso se despedía de su niña diciéndole “en una hora estoy aquí tesoro”

A las 19:00, el fotógrafo discutía con su madre los bocetos y la niña, quitándole el papel a una piruleta, se preguntaba por qué nunca le enseñaba aquéllas otras fotografías, aquéllas en las que le decía que de mayor sería una reina porque ya era una princesa... Daba igual, ella estaba contenta mordiendo su piruleta, una piruleta que quizás le recordaba lo que no se podía contar.



“Nostalgia” de Meell Catalá

No veía nada, tan sólo la inmensidad de tu mirada, tan sólo el brillo de tus ojos al observarme detenidamente, a escasos centímetros de mi rostro sonrojado.

No sentía nada, nada más que tus manos sobre mi pecho, acariciándolo lentamente; nada más que el calor de tu piel derritiendo la mía.

No olía nada, tan sólo el perfume de tu cabello que se desparramaba despeinado sobre la almohada, llenando de color aquella cama blanca.

No escuchaba nada, nada más que el sonido de tu corazón latiendo a la par del mío; nada más que a tus labios susurrándome “Te quiero” al oído.

Nada más hermoso que tu sonrisa deslumbrante… Nada más pleno que tú…

Nada más grande que mi amor por ti.

Pero nada fue más triste que despertar de aquel místico sueño… Y recordar que yo sigo aquí y tú en el cielo.

  
“Nací al atardecer” de Juan Antonio Marín

Estaban predestinados. Era cuestión de tiempo que se encontrasen. Y así sucedió; en un bar de carretera, al atardecer. Ella: fina y estilizada, elegante; él: majestuoso y señorial, con ese aire intelectual.

A partir de ahí le siguieron otros encuentros. De esa unión, años después, nací yo.

Ahora ellos, viejos, reposan en un privilegiado cajón del escritorio.

Mi padre, aquel cuaderno de tapas duras donde mi madre, la pluma, garabateó las primeras pinceladas de una historia; la mía que, con el paso del tiempo, resultó ser un verdadero amor. Más que eso, llegó a ser toda una vida.

Debo marchar, me están esperando. Soy el ganador del premio Planeta del 2014.

Estoy emocionado. Se lo dedico a ellos, y sobre todo a aquel atardecer donde empezó mi existencia.

Por cierto, no me he presentado, me llamo Le Troupe.


“La ventana” de Julia Diaz Calvarro

La ventana, ese pequeño hueco en el muro, es mi única conexión con el exterior. A través de ella veo un pedacito de realidad y pienso en todo lo que he sido y ya no soy: esposa de un hombre que no me quería o que amaba más lo que representaba; madre de unos hijos que no conozco; amante hija que nunca estuvo a la altura de sus progenitores. Hoy soy una mujer sin amigos leales que me defiendan pero con poderosos enemigos que se regocijan con mis desgracias…solo tengo esa ventana, que reduce mi universo a un marco limitado, a un paisaje de rio y campo, a mí, que lo tuve entero. Piensan que no estoy bien, que casi no existo, cuchichean de mis desmanes, de mis comportamientos, me llaman perturbada… Pero todos mienten, soy Juana, reina de Castilla y no estoy loca.


“El hospicio de relatos” de Manuel García Blanco

Yo, humilde escritor, me dedico a adoptar relatos huérfanos...

Los acojo bebés, ahítos de dedicación y cariño.

Me esfuerzo en alimentar sus cuerpecillos y su espíritu... Alguno da un repentino estirón, se le queda pequeño el papel, y hay que añadirle hojas para cobijar nuevas letras.

Recibo escasa ayuda pero, con cariño y amor, procuro inculcarles respeto al lector.

Ya mayores, cuando no puedo hacer más por ellos, les engalano con sus mejores vestimentas y acuden al puerto dispuestos a partir en barquitos de papel.

Les doy un último consejo y recoloco bien sus ropas para que vayan impecables.

Desde el muelle, en una mezcla de orgullo y tristeza; sabiendo que los perderé para siempre; les despido agitando mi blanco pañuelo mientras navegan a su destino, los más la papelera, los afortunados una estantería...

¿Quién sabe si acaso alguno llegue al Parnaso...?

- Adiós pequeños, siempre tendréis aquí vuestra casa...


“Amor imposible” de Luis Ernesto Romera 

Oliver, cansado pero con ilusión, llega al lugar indicado. Diligentemente se encamina a la tercera calle, presentándose donde, tras años de penosa búsqueda, encontrará a la persona anhelada. Mientras su mirada queda clavada en el nombre escrito allí, le llueven nostalgias del pasado, añoranzas perdidas, amores secretos. Saca entonces de su bolsillo un documento, que lee:

 Alicia, hace quince nos separaron, el mundo entero se opuso a nuestro amor, acusándome de ser joven y a ti de perversión. Nadie entendió lo nuestro, no pensaron en mi sufrimiento, ni en tu sentir. ¡Es un amor imposible! –me dijeron– mas para nosotros, verdadero amor. Ahora ya tengo los treinta, como ves, te he alcanzado. Solo esta lápida nos separa, la que te guarda desde que desapareciste, ahogada por la presión. Prometimos esperarnos, tú lo has hecho, y a mí, aquí me tienes, antes fui tu alumno, ahora para siempre, seré tu amor._


“La decisión” de Inmaculada Nogueras Montiel 

Marcos se balanceaba en el pretil del puente. Bajo él las aguas turbulentas que había precipitado la riada del día anterior, ofrecían a la vista un color grisáceo con tintes terroríficos.

“Si me lanzo descansaré en la nada”. –dijo para sí–.

Su pensamiento, confuso, encontró dulce la perspectiva.

“La he fastidiado”. “Callar mi vida anterior tenía que perjudicarme” “debí ser sincero, una hija no se puede ocultar”, “tarde o temprano tenía que enterarse”… 

Dejó de ver los remolinos que saltaban bajo el puente, casi alcanzando sus propios pies; en su lugar surgió el rostro de María. La mirada helada, los labios prietos, el gesto congestionado de desprecio.

De pronto se armó de valor y tomó la decisión más importante de su vida:

No se rendiría. Pediría perdón setenta veces siete, hasta que ella lo escuchase y comprendiese que solo el miedo a perderla había evitado su confesión.


viernes, 14 de noviembre de 2014

II Concurso Microrrelatos 2014 (2)

“Memoria de...” de Hanas Borreguero

Hoy era el día, teníamos un plan de huida trazado en poco tiempo, era nuestra salida, la única. Se acabó el no poder salir, no ver amanecer, no disfrutar de la libertad.

Solo nos lo impedía ese muro de cristal que era nuestra ventana al mundo, por el que, durante las horas de luz, pasaban los seres que siempre nos observaban y golpeaban nuestra estancia, en la que estábamos presos, aunque ya por poco tiempo.

Esperaríamos a que dejaran de pasar, que las luces se apagaran y obtendríamos nuestra ansiada libertad.

La estancia se quedo vacía, en silencio. Nadie pasaba, nadie golpeaba, nadie nos observaba. Las luces se fueron apagando, era el momento.

Blupp, blupp, blupp... 

Quienes sois vosotros y que hacemos aquí?



“Una homicida con conciencia” de Katerinne López

Lo he razonado tantas veces y preferiría que se me dieran la pena de muerte. Estaría muriendo con una fatal cucharada de mi propia medicina. Estaría apartándome de este mundo como he obligado a abandonarlo a todas las personas que tenían una vida y yo se las quite. Pero sé que la muerte si se me concede el deseo de obtenerla se me debe dar como un castigo y no como un privilegio .Es lo que ellos querrían, ellos los muertos. Pero yo no merezco la muerte. Yo desmerezco ese privilegio dado a las personas buenas. Mis acciones solo deben castigarse con dolor y la vida eterna. La muerte nunca se me debe conceder. El sufrimiento es el premio que he ganado. ¿Cuál es mi cura? No hay cura para mi enfermedad. Los hospitales psiquiátricos terminaran exterminando la poca conciencia que tengo y matare sintiendo una vil indiferencia.


“Cáncer” de Naviru Shoro

Maligno, temor, tumor, impotencia y paciencia. Incertidumbre, suerte, fuerte, muerte y espera. Enfermedad, amor, confianza, fe y esperanza. Dolor, vulnerabilidad, morbo, soledad y transparencia. Olvido, recuerdo, tortura, euforia, benigno.


“La verdad oculta” de Douha Elazhari

Detrás de la puerta se esconde la verdad. Estoy seguro de ello. Pero no tiene cerradura. Ni pomo, solo hay una rendija por debajo. Cuando me agacho para mirar si hay algo más allá, no encuentro nada. Todo es de color negro. Después de un sonoro suspiro abandono la estancia sin atisbo de esperanza. La he perdido mientras contemplaba la imponente puerta de hierro. La perdí justo en aquel momento, en el que supe que no encontraría nada al mirar por la rendija. Recuerdo el color negro, la oscuridad, el miedo pero no recuerdo haber visto la verdad. Aún así, el deseo de seguir buscando prevalece en mis venas y mi orgullo me insta a seguir. Vuelvo a buscarla pero no la encuentro. La puerta no se mueve, e impasible me sonríe despiadadamente ¿Estará custodiada bajo aquel muro de espesa negrura?


“Pasajes ardientes” de Profra Ivette Banda

Acaricié su mejilla tiernamente mientras yacía inconsciente sobre la alfombra del estudio.

-Si no eres mío no serás de nadie- susurré a pesar de que nadie podía escucharme y me aleje mientras el fuego comenzaba a abrazar el estudio, donde los libros eran su principal combustible.

Ahora estaría unido por la eternidad a sus estúpidos libros.

-Ya jamás me volverás a ignorar-

Le gustaban las novelas dramáticas... Le di su final de ensueño


“Mi doncella” de Loco Ludeña 

Ella se ve tan bella, tan suave, tan delicada. Su mirada atraviesa mis pensamientos haciéndome escapar de la realidad, despertándome a un mundo donde sólo existimos los dos. No puedo parar de acariciar su piel, es inevitable estar encadenado a sus aromas. Quiero conservarla para mí, con esa expresión de tranquilidad, quiero saber que nada logrará separarla de mi lado. Hubiésemos escapado juntos pero ella no hubiese aceptado, es demasiado pasiva y yo demasiado irracional como para consumar esta idea sin que alguno salga perdiendo. Ahora tengo que esconderme del mundo con ella, pues me costó demasiado que acceda, que venga y se quede por siempre. Aun no tengo preparado el lecho, pues aún tengo que lavar sus ropas de tanta sangre que esparció por todos lados, en su interminable lucha por seguir en ese mundo de los vivos, de los vacíos, de los que no toleran el amor eterno.


prekes namams